Vivir en pocos metros no significa renunciar al estilo. Con las decisiones correctas, un piso pequeño puede convertirse en un espacio práctico, acogedor y lleno de personalidad.
1. Muebles multifunción
Apuesta por piezas inteligentes: mesas con almacenamiento, sofás compactos, estanterías modulables.
2. Aprovecha la verticalidad
Las paredes son tus aliadas. Estanterías altas, espejos verticales y lámparas suspendidas ayudan a liberar superficie.
3. Luz y espejos
La combinación de luz cálida y espejos bien colocados amplía visualmente cualquier estancia.
4. Textiles ligeros
Cortinas fluidas, cojines en tonos claros y mantas finas dan amplitud visual sin perder calidez.
5. Evita el ruido visual
Menos es más: colores suaves, muebles simples y decoración equilibrada.
Conclusión
Un piso pequeño puede ser igual de especial que uno grande si eliges bien cada detalle.
